Decía Marías en una entrevista que en cien años quizás la poesía o la lírica, como género, estará en las letras de las canciones. Jijiji !Que risa Marisa! que diga ... Marías. A Joaquín Sabina, creo le oí decir una vez que las letras de canciones cada vez se parecen más a las declaraciones a la prensa de un futbolísta, deduzco que estilísticamente hablando y no por el contenido. El rap que muchos definen como el sucesor del trovo murciano y funciona a salto de mata, tiene ejemplos "arísticos" (artísticos NO son) como ese defensor de beyoncé, Kayne West, que debería llamarse Waist (desperdicio). Sus letras son buenas, si quieres introducirlas como diálogos en una peli de super X japonesa y no tienes a mano nada mejor... Es imprescindible además, que no te moleste que el color definitivo de todas las partes del cuerpo que nombra, sobre todo en la zona de la entrepierna, sea siempre el negro. Y aunque haya mucha rebeldía y revulsión hacía lo establecido, prefiero prescindir del rap que he oido hasta ahora, por la misoginia condensada que contiene. No es nada lírico esto que voy a decir, ya lo sé, pero: vamos pa trás!
Sueño que Wert-para-creer ha institucionalizado el ajedrez como asignatura alternativa al inglés para todos los estudiantes con nacionalidad españo-fino. Así los lerdos y los que sufren intolerancia anglosajona, en lugar de aprender la lengua con la que se entiende el planeta en la red y fuera de ella, serán capaces de enrocarse y darse jaques con todo el que se cruce en su camino. ¡Que dilema! No hay que alarmarse. En las marisquerías y en los asadores son bilingües (español-gallego o español-vasco) gracias a wert-para...
Hace mucho frio en España y eso, en febrero, nadie se lo esperaba ... Yo estoy aquí en Alemania, ya me lo espero todo y tengo mi termómetro al que le ha salido callo ... Es el tiempo perfecto para hacer poca vida social y que te comprendan: "Claro, la pobre, que es del sur, sufre con el frío." Mi misantropía está a sus anchas y me pide ropa de lana y música. Aquí os mando un trozo del pastel.
Los temas que deberían debatirse dan pudor y acobardan. Debatir no es nuestro fuerte. Escuchar como alguien derriba nuestras premisas y nos hace escuchar que en lo que creemos o lo que nos gusta no hay, no puede, no ¿debe? haber consenso. No nos gustan las ideas del otro, las creencias del otro, los gustos del otro ¿Lo decimos? ¿Es tan grave pasarse, explayarse, desvelar más de lo que queríamos desvelar? Fuera de la cultura anglosajona el debate no está cultivado. Nos falta civilización, sentido del humor y flema. Tres características que fomentan el progreso. Paul Preston dice que en España se ve al que discrepa como al enemigo. El grupo de "Los Charlies", suscribíos al "Mongolia", que se pasa tres o cuatro comunidades autónomas. Si no, seguid pretendiendo que los lobos son muy malos y los corderos buenísimos ... y que Charlie somos todos.
Crear tendencia es muy pero que muy difícil. Lo que es mucho más fácil es seguirla hasta lo cansino. ¿Qué tal si te dejas la barba? ¿Y si rodeas la mesa del comedor de un montón de sillas feas, incómodas y pasadas de "rosca"? Afeitarse y tener sillas parecidas o iguales no mola nada. Pero eso no es lo peor. Los mil gestos que hacemos al día intentando estar en boga nos convierten o bien en merinas o bien en churras. Comprarse algo pa los Reyes... también.
No se libra ni la estepa siberiana. Es contagioso y a veces da más fiebre que otras ... Es la Navidienda. Ya quisieran muchos virus tener la prensa que tiene este ... Mientras tanto vamos a escuchar mi "have yourself" cantado por Cecile. Al su lado un guitarrista que sabe apreciar el talento al que acompaña, sonríe en los momentos concretos ... que valen mucho más que los miles de abetos que taláis y llenáis de bolerío. En estas fechas ¿dónde se esconderá el vanguardismo, el pobre ...?
"Que no te va a tocar" le decía yo a mi padre cuando me pedía que le llenara una quiniela. "Si me toca -me decía él a mí- te voy a dar una leche". Yo, sentada en la silla donde no me llegaban los pies al suelo, me volvía hacia él y le soltaba: "De 0 pesetas no quiero ninguna" o "Dáselo todo a mis hermanos y que se compren un yate" con risita incluida. Él seguía cada semana pidiéndome que le llenara la quiniela y yo lo hacía a regañadientes y dándole otra de mis "perlas" llenas de sorna. Con los años no ha cambiado nada respecto a mi fé en la suerte y el azar. Anoche pensaba que ser hija suya fue mi "quiniela ganadora" a la que no jugué. Ahora que ya no está! y no puedo decírselo.