7 feb. 2013

HASTA EL FINAL

 JUEVES, 7 DE FEBRERO 

Eso era lo que me decía mi madre cuando me daba el bocadillo, un panecillo minúsculo con algo dentro que yo sacaba con los dedos si me gustaba para comérmelo solo. Pero si no me gustaba encanaba el bocadillo completo en cualquier mueble de mi dormitorio que me pareciera un buen escondite. El armario ropero era mi preferido. Como volvía enseguida del lugar del crimen, mi madre sospechaba qué había pasado y me preguntaba si me lo había zampado en tan poco tiempo. Yo asentía muy seria y entonces ella invariablemente suspiraba y decía : "Qué lástima, yo quería haberlo probado!" ... y allá que corría yo, a buscar detrás del armario el bocadillo intacto, si eso con algo de polvo :-) y volvía para dárselo (!)

Ahora van a investigarlo hasta el final. Temo que no se acostumbre en España a merendar determinados bocadillos enteros. 
Por cierto, a Esperanza, que le den algún Goya aunque sólo sea por la cara que pone. Me recuerda un poco la mia cuando mi madre decía sonriendo: "¿Seguro, bandida?"


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